Agurotech Almar de Bont ayuda a ahorrar agua, tiempo y energía.
El agricultor Almar de Bont utiliza los sensores de suelo de Agurotech para saber exactamente cuándo es realmente necesario regar. Con 12 sensores repartidos en 150 hectáreas de cebollas y patatas, controla continuamente la humedad del suelo.
“Tenemos tantas hectáreas que no puedes gestionarlas sin planificación. Los sensores también tienen en cuenta la previsión meteorológica, por lo que puedes anticiparte. Como resultado, puedes planificar mejor qué parcelas tienen prioridad. Eso ahorra mucho estrés”.
En cuatro parcelas de cebollas (18 hectáreas), las mediciones mostraron que podía saltarse una ronda de riego, lo que suponía un ahorro de unos 2.700 euros en agua, combustible y mano de obra. El control le cuesta unos 13 euros por hectárea y año, así que una ronda ahorrada ya cubre la inversión.




